Buenas noches mis queridos burgueses, fashionistas y curiosos. Para los que están en el detalle de mis redes sociales ya se dieron cuenta que me he cortado el cabello.

He aquí la foto del cambio de look jajaja

12745659_10156557100500367_3609549506479174160_n

Para mi no fue solamente cortarme el cabello, ya saben soy un ser más profundo. Justo hace un par de días coincidí con un amigo blogger en un evento en el St. Regis y recordábamos lo que había pasado de regreso del road trip que hicimos a SAPICA hace año y medio.

Le decía que siempre me acordaba de las palabras de las personas y trataba de aprender de ellas. El siempre ha sido muy directo y fuerte al momento de hacer comentarios pero cuando en el viaje de SAPICA me lo dijo podía notar su desesperación. Me trataba de decir como me veía hacía fuera, algo que yo no valoraba al 100 y pensaba como el… Me decía: ” es que tu no te das cuenta de todo lo fabuloso que tienes. A parte de tener tu blog que está bien chido, eres guapa, bonita ( en ese entonces tenía unos kilos de más) pero tu problema es que no te la crees. Tienes que quitarte esas telarañas de las cabeza, eso que te creas en tu mente que te impide seguir y crecer.”

Fue un comentario fuerte, que entre desconocidos terminamos siendo buenos amigos y  fue un ejercicio bastante cool.

Año y medio después me di cuenta que lo había logrado sin querer o quizás no me lo reconocía. Realmente me quite parte de mis telarañas de la cabeza jajaja no solamente bajé 30 kilos, avance en mi vida profesional. El blog sigue aquí, salen nuevos proyectos y simplemente esta Beca creció y sigue en crecimiento. Los 29 como les contaba me sentaron muy bien, ha sido el mejor año de mi vida a pesar de situaciones que quedan fuera de mi control.

Siempre he sido una persona super cambiante y lo saben ( si me han seguido estos 3 años). Cuando decido pintarme o cortarme el cabello es como marcar el fin o inicio de una etapa en mi vida. La neta es como un ritual de paso para mi. Vivo todo el cambio completo, no solamente el exterior si no también con una parte de self branding. Acomodando lo de adentro para proyectarlo hacia fuera.

Justo el fin pasado que me corté el cabello, había tenido un día triste y desagradable. Y me di cuenta que era por esas telarañas que tenía en mi mente justo lo que decía mi amigo. Recordé el viaje a SAPICA y decidí que era momento de evolucionar de nuevo. Creo que todos tenemos derecho a evolucionar o cambiar las veces que sean necesario así como Bowie. ( ya saben mi teoría de The Bowie Effect en 3, 4 posts se las he platicado pero no voy a ondear en el tema ahora…)

Me di cuenta ese día que tenía que darme mi lugar en el mundo, que tenía que darme a respetar ante los demás fuera quien fuera esa persona. Me di cuenta que esperaba más de lo que daba y que era suficiente. Que también es válido recibir. Y en este caso era una prueba que se me atravesaba en el camino que tenía que superar por que ya había estado ahí antes pero había seguido mi vida sin resolver. Así que con los ovarios en las manos decidí que era suficiente. Que debía dejar de ser de esa manera. Que todos se ganan su lugar en tu vida y en las vidas de los demás. Y que realmente tenía que tener un poco más de malicia ( no en mal plan). Creo que era un punto que tenía que madurar, soltar y dejar ir y seguir fluyendo.

Simplemente me di cuenta que ya no quería estar en ese lugar, y que lo mejor era seguir con mi vida. Así que me lo tomé tan enserio que como pienso yo ( todos somos un white canvas) y somos obras de arte y mi vida es la mejor manera de manifestar mi sentir y lo que pienso. Así que al tratar de cambiar mi vida y mejorarla decidí irme por un corte de cabello corto corto corto pero significativo.

El cabello crece, simplemente necesitaba hacer un statement en mi vida y con el mundo. Si quiero llegar a los 30 como quiero uno tiene que hacer pequeños sacrificios. Y cuando te das cuenta que siempre topas con la misma piedra y con el paso del tiempo no aprendes la vida se encarga en que aprendas. Así que fue duro pero creo que aprendí a no esperar nada de nadie, pero sí esperar de la gente que me quiere y que quiero.